ESTOS SON LOS 2 PRINCIPALES HÁBITOS QUE PROVOCAN LA MUERTE DE NEURONAS

CAPACIDADES COMO EL CÁLCULO, EL RACIOCINIO, LA POSIBILIDAD DE PREVER EL FUTURO Y OTRAS DEPENDEN DIRECTAMENTE DE NUESTRA CAPACIDAD MENTAL Y, MÁS PRECISAMENTE, DEL ESTADO DE NUESTRAS NEURONAS

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Como es sabido, las neuronas son el principal tipo de células que conforman el tejido nervioso de todos los animales (con excepción de las esponjas y los placozoos). Una de las características más destacas y únicas de las neuronas es que son células que se conectan entre sí y se comunican a través de impulsos eléctricos, de ahí su capacidad para formar redes que hacen posible capacidades como la percepción, la memoria o la conciencia y aun otras más elementales como el movimiento o el control de las funciones involuntarias de un cuerpo.

En el caso del ser humano las neuronas son quizá aún más importantes dado que, como se dice, nuestra especie posee una inteligencia superior. Capacidades como el cálculo, el raciocinio, la posibilidad de prever el futuro y otras dependen directamente de nuestra capacidad mental y, más precisamente, del estado de nuestras neuronas.

Sobre todo en años recientes, la neurociencia estudia con detenimiento el proceso de vida, desarrollo, funcionamiento y muerte de las neuronas. Durante mucho tiempo, por ejemplo, se creyó que las neuronas eran células que no podían regenerarse, es decir, que una vez que se perdía una neurona, no había forma de recuperarla. No obstante, hoy se sabe que no es así, y que hábitos como el ejercicio físico, las relaciones sexuales o una dieta que incluya aceites como el omega 3 hacen posible la regeneración neuronal.

Pero, por otro lado, también se sabe que otros hábitos provocan directamente la muerte de neuronas. Entre éstos, los más nocivos son el estrés y el alcoholismo. En el caso del estrés, sus consecuencias sobre la salud cerebral provienen sobre todo del hecho de que el estrés no viene solo, por así decirlo, sino que es un conjunto amplio de reacciones fisiológicas entre las que se cuentan el aumento súbito de los niveles de cortisol, adrenalina y otros neurotransmisores y hormonas asociados con emociones como el miedo, la ansiedad, la sensación de peligro y otros, los cuales afectan las funciones cerebrales pero también las de otros órganos como el corazón, el páncreas o el estómago. Asimismo, el estrés crónico afecta directamente los ciclos de sueño de las personas, conduciendo al insomnio o a períodos de sueño sin descanso efectivo, siendo el sueño uno de los momentos más importantes de “mantenimiento” cerebral, en los cuales este órgano realiza funciones de limpieza, ajustes y demás, casi como si se tratara de un sistema operativo.

Por eso el estrés es tan nocivo, pues como vemos, sus consecuencias son verdaderamente sistémicas: es capaz de afectar todo nuestro cuerpo y, en el caso de la salud cerebral, se le ha asociado directamente con enfermedades neurodegenerativas como el mal de Parkinson o el Alzheimer.

Por otra parte, recordemos que sin bien popularmente el estrés se relaciona con situaciones como un exceso de “presión” (laboral, familiar o de otro tipo), en otras circunstancias como un estado emocional de depresión, angustia, tristeza o enojo también se pueden desarrollar cuadros de estrés que afectan directamente la salud neuronal.

El consumo excesivo de alcohol es otro factor decisivo de muerte neuronal y daño cerebral. En particular, las toxinas presentes en las bebidas alcohólicas parecen ser especialmente dañinas para las neuronas presentes en el lóbulo frontal, el sistema límbico y el cerebelo, regiones responsables de funciones como el juicio y la memoria. Ciertos estudios también sugieren que el alcohol acelera el proceso natural de envejecimiento neuronal, lo cual puede predisponer a una persona a desarrollar la enfermedad de Alzheimer, por ejemplo, entre otras consecuencias.

Así que ya lo sabes, si quieres cuidar la salud de tus neuronas, procura evitar estos dos escenarios: el estrés y el consumo excesivo de alcohol, y más todavía, la combinación de ambos. Si vives actualmente en un estado emocional que te conduce a niveles elevados de estrés, busca algún tipo de apoyo profesional de salud mental, y lo mismo en el caso del consumo excesivo de alcohol. Después de todo, las adicciones son también un llamado de alerta para atender tu bienestar psicológico.