Lechuga y otras comidas que crees que adelgazan pero te hinchan la tripa

¿Te pasas la vida comiendo ensaladas y no bajas la barriga? ¿Has cambiado la pasta blanca por la integral pero la cosa va a peor? ¿Cenas fruta pero, a la media hora, se te hincha el abdomen? No, no eres un bicho raro. Lo que te pasa es muy normal y, probablemente, fruto de leyendas urbanas nutricionales. María Amaro, experta en nutrición de Clínica Feel Good (Madrid), destapa los efectos ‘inesperados’ de algunas comidas y bebidas presuntamente ideales para guardar la línea y otras que no lo son tanto.

Ensaladas: “El ingrediente principal suele ser la lechuga, tipo iceberg o romana, que provocan mucho gas. ¿Mi consejo? Cambiarla por vegetales de hoja pequeña como los canónigos o la rucula'”.

Verduras: “Las de la familia de las coles, como el brécol o la coliflor, resultan valiosísimas nutricionalmente por su alto contenido en vitamina c, pero originan muchos gases que no sólo nos hinchan la tripa si no que producen mucho malestar. ¿Qué podemos hacer para mitigarlos? Cocinarlas al vapor con especias como las anteriormente citadas (hinojo, comino, romero, laurel o tomillo) y masticándolas muy bien”.

Alimentos integrales: “Pasta, arroz, pan… Los integrales tienen defensores y detractores. La fibra es muy necesaria, porque favorece el tránsito intestinal, pero siempre tiene que ir acompañada de la cantidad de agua y del ejercicio adecuado. Si al tomar alimentos integrales se hincha el abdomen y se nota dolor, es mejor optar por los blancos”.

Pan: “Debe ser de panadería de toda la vida. No recomiendo los panes de molde industriales porque, para permanecer frescos tan tiempo, llevan tanto azúcar y conservantes que son de todo menos pan”.

Fruta: “Hay que tomar mucha, pero es conveniente elegir la que mejor nos sienta. Hay algunas, como la manzana, las uvas o los melocotones, que producen flatulencias, porque tienen mucha fibra, fructosa y sorbitol. Sandía, frambuesas o kiwis son buenas alternativas. También es recomendable no tomarla justo después de las comidas porque complica las digestiones de proteínas”.

Legumbres: “Producen muchísimos gases pero no debemos eliminarlas de nuestra dieta porque son una fuente muy importante de hierro y calcio. En verano, solemos tomarlas en ensalada y, para evitar las flatulencias, podemos añadirles hinojo, comino, romero, laurel o tomillo”.

Productos sin azúcar. “No lo llevan es añadido pero sí edulcorantes que nos provocan gran cantidad de gases”.

Bonus extra: “La cerveza produce hinchazón no sólo por el gas sino porque la cebada que, por cierto, engorda. ¿Dejarla en verano? ¡No! Pero, en vez de tomarnos tres, es mejor dejarlo en una y disfrutarla como si no hubiera un mañana”. ¡No es mal consejo!