Lo que los hombres no soportan de las mujeres en la convivencia

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A veces dar el paso de la convivencia supone un riesgo para esas relaciones de pareja que no destacan por su paciencia. Hablamos de hombres y de mujeres, pero en esta ocasión le hemos preguntado a los hombres por esos pequeños detalles que no soportan de las mujeres en la convivencia.

La convivencia y los hombres 

A menudo nos quejamos de algunos comportamientos masculinos que apenas podemos soportar, pero parece ser que los hombres también tienen algunas quejas de las mujeres, sobre todo en el ámbito de la convivencia. Justo es darles voz a los sufridos varones.

1.- La charla interminable. Nos cuentan los hombres que las mujeres hablamos demasiado, que siempre tenemos ganas de hablar y que no soportan esa necesidad de hablar de todo y en cualquier momento o lugar. En la cocina, en el sofá, en el pasillo, en la cama…que prefieren que sustituyamos la charleta por sexo, dicen, que el sexo también es una forma de comunicación.

2.- El baño ocupado. Cuando un hombre se va a vivir con una mujer piensa que va a descubrir todos los secretos de belleza de su chica. La decepción es tremenda cuando comprueba que ella cierra la puerta del baño y se pasa largas horas allí. ¿Haciendo qué? Sigue siendo un secreto.

3.- Regañinas. A los hombres les molesta que las mujeres les regañen o les recriminen algunas cosas que hacen o que no hacen. Para ellos cualquier comentario de una mujer es una regañina, así que la discución de pareja se convierte en obligado cumplimiento.

4.- Reparto de tareas. La mayoría de los hombres (cuentan que no todos) no pueden entender ni tampoco soportar esa manía de las mujeres de establecer turnos de limpieza y de hacer un reparto equitativo de las tareas domesticas. Es algo que no llegan a comprender.

5.- Imposiciones culinarias. Se quejan los hombres de que las mujeres imponemos nuestros gustos o necesidades en el menú diario. Que ellos prefieren los platos de toda la vida que preparaba mamá antes que nuestras modernas recetas de nombres impronunciables y bajas en grasas.

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