UNA IMAGEN PECULIAR QUE PARECE ALEJARSE COMPLETAMENTE DE LAS IDEAS QUE SOLEMOS TENER DEL ARTE.

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La imagen que acompaña esta nota es obra de Pat Martin, fotógrafo originario de Los Ángeles, California, que fue reconocido con el premio Taylor Wessing que otorga anualmente la National Portrait Gallery del Reino Unido, el museo inglés consagrado a el arte del retrato.

Como puede observarse, las imágenes tienen como protagonista a una mujer con signos evidentes de cierta forma de decaimiento, no es posible saber si a causa de la edad o de otra circunstancia. Hay en la instantánea cierta triste elocuencia, sumamente alejada de las ideas que usualmente asociamos con el arte: lo sublime, lo bello, lo grato… Nada de eso está presente aquí, sino más bien lo contrario: la tristeza, la fealdad, el deterioro… Aunque también, como señaló el jurado del Taylor Wessing, cierto orgullo y coraje frente a la vida.

 

La mujer que protagoniza la serie original es la madre del fotógrafo, quien en varios momento de su vida ha enfrentado problemas de adicción. Al poner en contexto su trabajo, Pat Martin señaló:

Durante la mayor parte de mi vida, malinterpreté a mi madre y fui testigo de cómo el mundo la malinterpretó. Fotografiarla se convirtió en una forma de mirarse al espejo y encontrar detalles que nunca noté. Siempre había nuevos [detalles] qué descubrir y algo nuevo qué ocultar… Comencé este proyecto cuando, en el último momento y necesitando reconectar, decidí fijarme ahí donde más miedo tenía de mirar.

Estas palabras son precisas última porque nos recuerdan uno de los propósitos del arte: no complacer, sino conmover y, en última instancia, mostrar la esencia auténtica del ser humano. Como en la idea del “shock visual” del pintor Francis Bacon, en un mundo en el que vivimos sumergidos por millones de imágenes, el arte tiene la misión de destacar eso que vale la pena mirar, lo que se nos oculta (deliberadamente o no), lo que tememos mirar (como fue el caso de Martin), lo que quizá sabemos que existe pero no queremos mirar y que, pese a todo, nos mostrará algo sobre el mundo que no conocíamos, una perspectiva que no habíamos considerado antes, un cierto rincón que nunca habíamos visitado, etc.

Por haber ganado el premio Taylor Wessing, Martin se hizo acreedor a una suma de 15,000 libras esterlinas (poco más de 19,000 dólares), además de la exposición de su obra.

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